Al igual que supongo que le ocurre a muchos, a medida que vamos envejeciendo y llegando al camino final surgen más y más dudas sobre el destino, pero también sobre el inicio. Es decir, saber de dónde venimos y a dónde vamos, en términos de nacimiento y muerte. Y recuerdo ahora una interesantísima conferencia que había dado en el Salón de Actos de la Facultad de Medicina de Santiago, en la que ya era un joven profesor (por lo que debió de ser a mediados-finales de los 70), un conocido jesuita llamado Emiliano Aguirre, paleontólogo español e impulsor del proyecto de Atapuerca, dejándonos a los muchos allí presentes absolutamente sorprendidos al hablarnos de Lucy como primer homínido en la Tierra (era un Australopithecus afarensis), precursor del hombre actual. ¿Fue así en realidad? Pregunta que muchas veces me he hecho y objeto de grandes controversias, sobre todo por quienes creen en Adán y Eva como precursores.
Efectivamente, Lucy se descubrió en 1974 por un equipo internacional en África, y Aguirre fue uno de los grandes divulgadores de este hallazgo, aunque ello le costase problemas debido a su sacerdocio, que finalmente abandonó. Pero, la pregunta que me hago no es sobre Lucy, si no sobre que había antes de ella y cómo surgió. Y preguntando uno busca y, generalmente, el que busca encuentra, aunque los resultados tampoco sean convincentes. Veamos, resumiendo entre lo mucho que hay, lo que más o menos se conoce.
1. El origen evolutivo (Hominización).
Según la ciencia los seres humanos no aparecieron de repente, sino que son el resultado de un proceso de millones de años: la evolución humana. ¿De dónde?
- Ancestros comunes: Hace unos 6 millones de años, una población de primates en África se dividió; una rama evolucionó hacia los chimpancés y la otra hacia los homínidos.
- Bipedestación: Este fue el primer gran cambio, la capacidad de caminar erguido sobre dos piernas, ya que permitió liberar las manos para usar herramientas.
- Especies clave:
- Australopithecus: Los primeros en caminar erguidos («Lucy»).
- Homo habilis: Los primeros en fabricar herramientas de piedra.
- Homo erectus: Los primeros en controlar el fuego y salir de África.
- Homo sapiens: Nuestra especie apareció hace aproximadamente 315,000 años, caracterizada por un cerebro grande y complejo que nos permite el lenguaje y el pensamiento abstracto.
2. El inicio de la vida individual (Biología)
Desde el punto de vista biológico y reproductivo, la vida de cada ser humano comienza mediante un proceso específico: Fecundación, Desarrollo embrionario y Parto. Hasta aquí algo más que conocido, pero ¿cuál fue el origen de la vida en la Tierra?
3. El origen de la vida en la Tierra
Para que existieran humanos, primero tuvo que surgir la vida. La teoría más aceptada es la abiogénesis, que sugiere que la vida comenzó hace unos 3,800-4.000 millones de años a partir de reacciones químicas en «caldos primordiales» o fuentes hidrotermales en el océano mediante un proceso de evolución química. Estas son las teorías más aceptadas sobre cómo la materia inerte se convirtió en seres vivos:
1. El «Caldo Primordial» (Evolución Química)
Es la más famosa, propuesta por Oparin y Haldane.
La atmósfera de la Tierra primitiva estaba llena de gases (metano, amoníaco, hidrógeno) y vapor de agua. La energía de los rayos, los volcanes y la radiación solar provocó reacciones químicas en los océanos. Como resultado se formaron moléculas orgánicas simples (como aminoácidos) que luego se agruparon en estructuras más complejas hasta crear la primera célula. En 1953, el experimento de Miller-Urey demostró que se podían crear aminoácidos artificialmente recreando estas condiciones en un laboratorio.
2. Fuentes Hidrotermales (Fondo Marino)
Esta teoría sugiere que la vida no empezó en la superficie, sino en lo más profundo del océano, cerca de chimeneas submarinas que expulsan agua caliente rica en minerales. Estos lugares proporcionan energía química constante y protección contra la radiación solar extrema que había en la superficie en ese entonces.
3. Panspermia (Origen Extraterrestre)
Plantea que los «ladrillos» básicos de la vida llegaron desde el espacio. Cometas o meteoritos que chocaron con la Tierra primitiva traían consigo moléculas orgánicas o incluso microorganismos resistentes. De hecho, se han encontrado aminoácidos y otros compuestos orgánicos en meteoritos que han caído recientemente en nuestro planeta.
4. El «Mundo de ARN»
Antes de que existiera el ADN, los científicos creen que el ARN fue la molécula clave. ¿Por qué? El ARN tiene la capacidad única de guardar información genética y, al mismo tiempo, actuar como una herramienta para acelerar reacciones químicas (metabolismo). Pero, independientemente de cómo empezó, todos los seres vivos actuales descendemos de un antepasado común microscópico llamado LUCA (Last Universal Common Ancestor)
Para entender cómo empezó todo, estos son los dos pilares que conectan la química con la vida:
1. El Experimento de Miller-Urey (1953)
Fue la primera prueba de que la vida pudo surgir de materia inerte. Stanley Miller y Harold Urey recrearon la atmósfera primitiva en un circuito de vidrio con agua, metano, amoníaco e hidrógeno. Para ello, aplicaron descargas eléctricas para simular los rayos de las tormentas antiguas. Y en solo una semana, el agua se volvió marrón y se formaron aminoácidos, las piezas imprescindibles para construir proteínas. Este experimento demostró que las moléculas orgánicas complejas pueden aparecer de forma espontánea bajo condiciones naturales.
2. LUCA: Nuestro primer antepasado
No fue el primer ser vivo, pero sí el último del que todos descendemos (microbios, plantas, animales y humanos). Sus siglas en inglés significan Último Ancestro Común Universal. Era un organismo unicelular, parecido a una bacteria actual, que vivió hace unos 3.800 millones de años. En él ya había ADN para guardar información y proteínas para funcionar, lo que parece significar que la vida ya llevaba tiempo evolucionando antes de que LUCA apareciese. Se cree que vivía en ambientes sin oxígeno y a temperaturas muy altas, probablemente cerca de fuentes hidrotermales en el fondo del mar.
La pregunta ahora sería: ¿Cómo pasamos de LUCA a nosotros?
- LUCA se dividió en dos grandes grupos: Bacterias y Arqueas.
- Mucho tiempo después, una célula se «comió» a otra sin digerirla, creando una célula compleja (Eucariota).
- Esas células se agruparon para formar organismos multicelulares.
Todo claro, pero, ¿cómo esa primera célula compleja dio origen a los animales y plantas que vemos hoy? Este salto fue uno de los momentos más importantes de la historia, ya que sin él solo existirían bacterias. Todo ocurrió gracias a un proceso llamado endosimbiosis.
Hace unos 2,000 millones de años, una célula simple (una Arquea) se tragó a una bacteria pequeña, pero en lugar de digerirla, ambas empezaron a trabajar juntas. La célula grande dio refugio y comida a la pequeña. La bacteria pequeña se convirtió en la mitocondria, la «central eléctrica» que nos da energía hoy. Nació así la célula eucariota, que es mucho más grande, compleja y tiene un núcleo para proteger el ADN.
2. Siguiente paso: Multicelularidad.
Durante mucho tiempo, estas células vivieron solas, pero hace unos 600-1,000 millones de años aprendieron a agruparse. Al principio eran grupos de células iguales, pero con el tiempo, las células se repartieron el trabajo: unas para moverse, otras para digerir y otras para reproducirse. Esta división creó los primeros tejidos y, finalmente, los órganos.
3. La explosión de vida
Una vez que las células aprendieron a trabajar en equipo, la evolución se aceleró:
Algunas células se tragaron cianobacterias (que hacen fotosíntesis) y se convirtieron en las primeras algas y plantas. Otros grupos de células se convirtieron en esponjas y medusas, los antepasados de todos los animales. Hace 540 millones de años, apareció casi de golpe una enorme variedad de formas de vida complejas en los océanos.
Este proceso permitió que pasáramos de ser microbios invisibles a ser organismos con ojos, esqueletos y cerebros.
Este paso fue una de las mayores aventuras de la evolución. Para que los animales pudieran vivir fuera del agua, tuvieron que «reinventar» sus cuerpos casi por completo.
1. La salida del agua (Hace 375 millones de años)
El protagonista de esta historia es el Tiktaalik, un pez con características de anfibio. Sus aletas no eran solo láminas, sino que tenían huesos similares a brazos para apoyarse en el lodo. Tenía branquias para el agua, pero también desarrolló pulmones primitivos para tragar aire en charcos poco profundos. A diferencia de los peces, podía mover la cabeza, lo que le ayudaba a cazar fuera del agua.
2. El huevo: La clave para conquistar la tierra
Los primeros en salir fueron los anfibios, pero ellos siempre dependen del agua para poner sus huevos (como los huevos de rana, que son gelatinosos). Pero aparecieron los reptiles con el huevo amniótico (con cáscara). Este huevo funciona como una «cápsula espacial» que mantiene al bebé húmedo y alimentado dentro, permitiendo que los animales se alejaran de los ríos y colonizaran los desiertos.
3. De los reptiles a los mamíferos
Mucho antes de que los dinosaurios dominaran, existieron los cinodontos (reptiles con dientes de perro). Estos animales empezaron a desarrollar pelo para mantener su calor corporal, dejando de depender del sol para calentarse. Sus huesos de la mandíbula se hicieron más pequeños y se desplazaron hacia el oído, dándoles un sentido del oído increíble para cazar de noche. Aparecieron las glándulas mamarias, permitiendo que las crías crecieran aprovechando la energía que con la leche les proporcionaba la madre.
4. ¿Qué pasó después?
Hace unos 60-70 millones de años, un asteroide acabó con los dinosaurios. Los mamíferos, que hasta entonces eran pequeños como ratones y vivían escondidos, sobrevivieron gracias a que podían regular su temperatura y comer casi cualquier cosa. Sin dinosaurios que los cazaran, crecieron en tamaño y variedad. Tras la desaparición de los dinosaurios, los mamíferos tuvieron su oportunidad. Algunos se adaptaron a vivir en los árboles de las selvas africanas, dando origen a los primates. Pero ¿cómo?:
Puntos clave que nos convirtieron en humanos:
1. El cambio climático en África. Hace unos 7 millones de años, las selvas africanas empezaron a secarse y se convirtieron en sabanas (pastizales abiertos). Pero cada vez, los árboles estaban más alejados entre sí; por ello, nuestros ancestros tuvieron que bajar al suelo y caminar tramos largos para buscar comida.
2. Bipedestación. Este fue el cambio más importante y el primero en ocurrir, ya que al no necesitar las manos para caminar, pudieron empezar a cargar comida, crías y herramientas. Además, al estar de pie, podían ver por encima de la hierba alta para detectar depredadores. A mayores, el caminar en dos patas gasta mucha menos energía que caminar en cuatro.
3. El crecimiento del cerebro. A medida que se empezarán a usar herramientas de piedra para cortar carne, la dieta mejoró drásticamente. La carne y el descubrimiento del fuego (para cocinar) dieron al cuerpo las calorías necesarias para alimentar un órgano muy costoso: el cerebro. El cerebro pasó de tener el tamaño de una naranja (Australopithecus) al de un pomelo grande (Homo erectus) y finalmente al tamaño actual.
4. El lenguaje y la cultura
Hace unos 300,000 años apareció el Homo sapiens (nosotros). El lenguaje complejo nos permitió cazar en grupo, compartir conocimientos y sobrevivir a climas extremos. Así fuimos los primeros en crear arte, religión y herramientas avanzadas que nos permitieron conquistar todo el planeta. Hoy, todos los humanos compartimos el 99.9% de nuestro ADN, lo que confirma que venimos de esa misma pequeña población que sobrevivió en África.
¿y entonces por qué todo esto no puede haber ocurrido igual en otros miles de planetas? La lógica dice que, con billones de planetas ahí fuera, el mismo «guion» debería haberse repetido en muchos otros lugares.
Los científicos creen que sí podría haber ocurrido, pero también por qué parece tan difícil:
1. La «Receta» es Universal
Los ingredientes que usó la Tierra no son raros:
- Carbono, Hidrógeno y Oxígeno: Son de los elementos más comunes en el universo.
- Agua líquida: Hemos encontrado agua en Marte, en lunas de Saturno y en nubes de gas gigantes en el espacio.
- Leyes físicas: La gravedad y la química funcionan igual en la galaxia de Andrómeda que aquí.
2. El Argumento de la Probabilidad
Si solo en nuestra galaxia hay 100,000 millones de estrellas, y casi todas tienen planetas:
- Es estadísticamente casi imposible que la Tierra sea el único laboratorio donde la química se convirtió en vida.
- Incluso si la probabilidad de que surja vida es de 1 en un millón, ¡habría miles de planetas con vida!
3. Entonces, ¿cuál es el problema?
Aunque los ingredientes estén ahí, la vida inteligente como la nuestra requiere una suerte increíble durante miles de millones de años:
- Estabilidad: El planeta necesita estar a la distancia justa de su estrella (Zona Habitable) sin que esta explote o lo achicharre con radiación.
- Protección: Nosotros tenemos un campo magnético que nos protege del viento solar y una Luna que estabiliza el clima.
- Tiempo: La vida en la Tierra tardó 4,000 millones de años en pasar de una célula a un humano. Cualquier asteroide o supervolcán en el momento equivocado podría haber borrado el proceso.
4. La Paradoja de Fermi
Si hay tantos planetas, ¿dónde están otras civilizaciones o poblaciones?
- Distancia: El universo es tan grande que, aunque existan, sus señales tardarían miles de años en llegarnos.
- Tiempo: Quizás hubo civilizaciones hace millones de años que ya se extinguieron, o apenas están empezando a ser bacterias.
Todo parece muy lógico y claro, ¿no?, pues no, al menos para mí. Mejor dejarlo y seguir dándole vueltas al tema otro día.