He hecho muchas cosas en mi vida, aunque en ella siempre predominase la curiosidad y por ella la investigación. Esta me trajo muchas cosas buenas, premios nacionales e internacionales, publicaciones muy importantes en revistas de alto impacto y, lo que es más importante, el descubrir por vez primera en el mundo acciones inéditas de la hormona de crecimiento. Publicaciones que causaron controversias, muchas veces, porque iba contra la corriente, pero si algo me caracteriza y puedo decir es que siempre he defendido aquello en lo que había creído. Y en este punto recuerdo discusiones, amigables, pero discusiones, con los profesionales que trabajaban conmigo en la Facultad de Medicina porque creían que un determinado tipo de investigación que proponía empezar no iba a llevarnos a ninguna parte. Pero nos llevó y muy lejos, a mí y, posteriormente a ellos, hoy ya todos catedráticos de Universidad.
Si hago estas reflexiones, tras todas las luchas que he mantenido, o que han tenido contra mí, incluso a nivel político, sanciones que acabaron en su contra en Tribunales Superiores, etc, es porque hace unos minutos he recibido este Certificado que me llena de satisfacción, una vez más, por lo que dice y lo que significa.
Lo subo para que se lea, en inglés porque viene de Londres.