Recuerdos Históricos


A partir de hoy voy a dejar este blog para rememorar historias y anécdotas, mientras que el nuevo: drjesusdevesa.es lo dedicaré a consultas médicas, divulgación científica y libros propios en PDF.

Y como mi primer recuerdo histórico me surgió ayer noche mi encuentro con Marisol, la famosa actriz y cantante de los años 60 y posteriores.

Lo primero que recuerdo es una conversación en un tranvía, en Vigo, hacia el año 61. En el tranvía, nº 8 siempre veníamos Merchán, Patricio y yo hablando de la película que habíamos visto, no recuerdo cuál era, pero sí que Marisol era la protagonista y a todos nos había encantado. Mientras hablábamos de ella, acercándonos ya a la parada de Las Traviesas, nos escuchaba con atención una muy guapa jovencita, creo que sobrina del famoso pediatra Rolán, que se llamaba, si no recuerdo mal, Nela Rolán y vivía cerca de Las Traviesas en un chalet de la zona de la Gran Vía. Nos escuchaba porque nos acercábamos a ella y la señora que la acompañaba, ya que a todos nos gustaba aquella cría. Hablábamos de Marisol, sin yo saber lo que me ocurriría un par de años después.

Finalizado sexto en el Santa Irene me fuí a Madrid a hacer Preu interno en el Ramiro de Maeztu; grave error, porque de allí me expulsaron, por rebelde le dijeron a mis padres, un mes antes de hacer la Selectividad que tuve que preparar yo solo en un hotel. Los líos en el Ramiro habían sido continuos, pese a mis buenas notas, por múltiples razones, en parte también motivadas por la carta que había recibido de Dinamarca comunicándome el fallecimiento de Marianne, la joven sueca con la que había entablado una relación durante mi estancia en el verano en un Liceo en Francia, relación que se había mantenido por correo durante dos años hasta que llegó la noticia de su muerte. El caso es que en un determinado momento, quizás para que la dirección aplacase su continuo ataque hacia mí, me enteré de que en el Instituto estaban tratando de organizar un festival artístico. No lo dudé, hablé con un compañero, gallego también, creo que se apellidaba Viqueira, de Coruña, y le propuse que fuésemos a casa de Marisol a proponerle que actuase en ese festival.

Marisol vivía en la calle María de Molina, nº 5, muy cerca de Serrano donde estaba el Instituto. Y así lo hicimos. Una tarde Viqueira y yo, inconscientes pero llenos de confianza, nos fuimos a casa de Marisol para proponerle que participase en aquel festival. En parte porque nos gustaba la cría y en parte también porque pensaba que si lo conseguíamos desterraría mi mala imagen en el Instituto e internado y saldría de aquel constante suplicio.

Llegamos a casa de Marisol y nos atendió una señora muy agradable, quizás su madre, no lo recuerdo. Nos hizo pasar a una salita acogedora que daba a la calle y allí nos escuchó y charló con nosotros durante un buen rato. En un determinado momento apareció la propia Marisol, que también estuvo habladora y agradable y aceptó nuestra propuesta de participar en el festival.

Orgullosos del éxito nos volvimos al Ramiro y se lo dijimos al Secretario. Este se mostró encantado, como nosotros, y pronto comenzó a organizarse el festival. A partir de ahí los recuerdos se vuelven confusos, tan solo veo cantidad de gente, alumnos del Instituto de todas las clases, familias, el teatro a tope y un éxito de actuación.

Pero todo ello de nada sirvió, los ataques contra mí continuaron hasta mi expulsión. Pese a ello saqué la Selectividad con un 9.5, entré en la Escuela de Ingenieros para nada porque fue tiempo perdido, fútbol y más fútbol, hasta que me volví a Galicia para estudiar Medicina en Santiago.

Probablemente si Marisol leyese esto no lo recordaría, pero yo sí. Una idea genial, loca como otras muchas, pero que quedó grabada en la memoria.

Jesús Devesa

Marisol

Teatro del Ramiro de Maeztu


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