¡Qué desastre¡, ¡Qué vergüenza de políticos¡


Cuando hace ya algunos pocos años me decidí a escribir un blog tenía como idea fundamental para ello el recordar como había sido mi vida, el describir nuevos avances científicos, analizar mi pasión por la Naturaleza y mi intriga por cómo aparecimos en este mundo y cómo y a dónde iremos cuando desaparezcamos de él. Sin embargo, cada dos por tres, y cada vez con más frecuencia, la miseria política en la que vivimos, los disparates gubernamentales que tanto nos afectan, la corrupción que rodea a nuestros supuestos altos dirigentes me fue llevando, sin querer y sin gustarme a escribir sobre todo ello. Al menos era una forma de desahogarme, o eso pensaba. Pero todo fue en vano, la decepción y la rabia crecen día a día, como lo hace la impotencia que te produce el ver y leer que la situación va a peor de forma exponencial sin que, al parecer, haya forma de evitarlo. Y ya el colmo es el ver lo que está ocurriendo con mi tierra, la antes siempre verde Galicia, remanso de paz y belleza, pero también en otras comunidades. Inmensos e imparables fuegos destructores de la naturaleza, de las personas y sus vidas, viviendas, economía, todo arrasado pese a la lucha continua hasta la extenuación de miles de personas, civiles, bomberos, especialistas, guardia civil (¿cuándo les agradeceremos debidamente la increíble labor de ayuda que diariamente hacen?), unidades militares de emergencia, helicópteros…, pero es inútil. Pueblos ya desaparecidos, personas fallecidas, ganaderías y campos de cultivo arrasados, un auténtico horror y desolación. Incendios que, además, han sido provocados en un 90% de los casos, al parecer. Provocados no por locos pirómanos sino por odio o deseos de notoriedad indigna o, lo que aún es peor, por intereses económicos. Al menos han sido ya detenidos unos 40 individuos responsables a quienes deseo de corazón una pena de cárcel para el resto de sus vidas por todo el inmenso daño que han provocado.

Y mientras todas estas desgracias ocurren, ¿qué remedios se ponen?, ¿qué hacen los que supuestamente están al mando del país? Pues dedicarse a escribir estupideces en redes sociales, increíble pero cierto, y no una sino varias veces. No vayas a ayudar, mejor no lo hagas, está claro que empeorarías la situación y si no lo crees pregúntaselo a los viajeros de Renfe, esos que diariamente desde que llegaste al frente del Ministerio, ven cancelados sus viajes, o quedan detenidos durante horas en medio del trayecto, sin aire acondicionado, sin agua, sin ayuda hasta que, como siempre, acude la Guardia Civil. Pero si quieres seguir escribiendo estupideces sin gracia, aunque para tí sea una expresión de tu sarcasmo natural, escribe un guión para un documental sobre tu vida política. Seguro que tendría mucho éxito y los espectadores se troncharían de risa (yo no, por supuesto).

Y entre todo el caos y la destrucción sale a hablar otro destacado dirigente, distinguido portavoz de lo que se le dice que diga, para afirmar que “el Gobierno está siempre en primera línea, donde se le necesita, por eso el país quiere que sigan gobernando los socialistas y el Uno (esto último es afirmación mía). Y mientras tanto el citado Uno continúa encerrado en sus vacaciones (tiene derecho a ellas como todos) y, quizás por miedo a aparecer públicamente, expresa su apoyo a los damnificados en dos mensajes en redes sociales. Qué manía con las redes habiendo TV, aunque esté a su servicio, Falcons, helicópteros, pero no trenes, que le pueden llevar a manifestar su apoyo a los miles de ciudadanos cuyas vidas han sido destruídas. Pero claro, “si quieren ayuda que la pidan”, así lo manifestó el Uno cuando la Dana y más o menos así lo ha vuelto a repetir otro distinguido dirigente que, de repente apareció días después de que las tragedias hubiesen comenzado y expandido.

La pregunta que cabría hacerse ante esta tragedia colosal es: ¿se podría haber evitado todo esto? Probablemente no en todos los casos, pero sí en muchos de ellos. ¿Y cómo?, pues la respuesta es muy sencilla y no es mía sino repetida ya muchas veces por expertos. Limpiando la maleza durante el invierno. Pero claro, para ello habría que contratar durante todo el año a las brigadas forestales y no solo durante el verano. Quizás ello no fuese suficiente dada la gran extensión de nuestro país y zonas despobladas, pero hay otra solución a mayores de la citada. Según las estadísticas en España hay 2.800.000 parados, que cobran un sueldo del Estado (de todos nosotros); de ellos posiblemente un elevado número no están en edad de dedicarse a esa dura tarea, pero sí hay también otro elevado número de parados que lo están porque prefieren cobrar un sueldo sin rascar bola, así lo he escuchado en numerosas ocasiones. Pónganlos entonces a trabajar en esas tareas de limpieza forestal a cambio del sueldo que perciben por no hacer nada, y a limpiar y arreglar carreteras, vías de ferrocarril y tantas otras cosas que día a día van haciendo desaparecer a la España en la que nos criamos y conocimos. Y para luchar contra los incendios imparables que ayude el Ejército, no solo la UME. Cuantas desgracias se habrían evitado…

Vamos de mal en peor, hay menos aviones apagafuegos que el año pasado, ¿por?, dicen que por falta de presupuestos. ¿Y por qué no hay presupuestos desde hace ya tres años?, pues porque se puede gobernar sin que el parlamento de el visto bueno a decretos leyes, etc. ¿Se puede de verdad?, ¿no es anticonstitucional? Pues sí lo es, pero qué más da.

No hablo ya de la transición ecológica, entre otras razones porque no sé lo que significa, salvo que si intentas proteger tus propiedades de especies dañinas, vegetales o animales, te expones a una sanción de las gordas.

En fin, vamos camino del desastre, en todos los sentidos, somos irrelevantes a nivel internacional pero no nos lo creemos; es burda propaganda de los pseudomedios y fachas, ¿no?.

Por desgracia de nuevo tengo que finalizar pensando lo mismo: pobres hijos, pobres nietos.

Jesús Devesa


Una respuesta a “¡Qué desastre¡, ¡Qué vergüenza de políticos¡”

  1. Lo de los incendios no es de ahora, comenzó en tiempos de Franco, yo en mi aldea fui muchas veces al monte a pagar fuego, hasta que la gente se canso de ello, y dijeron: son eles que les prende lume y yo estoy de acuerdo. Es un acto terrorista, ocurre todos los años, por lo que lei los que dieron la cara fue la gente normal los vecinos. ocurren cerca de las casas y de las vías de comunicación cortando trenes y carreteras y ello da que pensar, Intencionados?? claro que si, pero quien los provoca??, no puedo decir aqui lo que creo. Y seguiremos asi y ademas seguiremos cargándonos presas muy útiles y no limpiamos los cauces, como ocurrió en Valencia, este fue un autentico atentado al abrir los pantanos, léete e Cristina Martin. es difícil de asimilar todo esto. lo que quieren es meter miedo a la población con su dichoso cambio climático en el que no creo. Con la población aterrorizada pueden hacer lo que quieran. un abrazo.

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