Permíteme que te tutee ya que soy bastante mayor que tú, por desgracia.
En el día de tu onomástica (supongo que sabes lo que es), quiero desearte el máximo de felicidad que te haga olvidar, a tí y a todos nosotros, el mundo de corrupción que por desgracia te rodea. Y que con ese olvido vuelva a tu cara el aspecto sonriente y decidido con el que afirmabas, hace unos años ya y repetidamente después, tantas y tantas cosas que luego no se cumplieron. Cierto es que tú no tienes la culpa, cualquiera puede, y lo hace, cambiar de opinión en cualquier momento. Si la vida no fuese así no tendría sentido; de hecho lo que hoy es calor intenso y se siente dentro y fuera, mañana puede ser un frío que congele la circulación. Normal por tanto que haya cambios de opinión aunque los pseudomedios y la ultraderecha fascista y destructora lo atribuyan a mentiras por naturaleza.
Pero hay algo más en relación a esto que te acabo de decir. El primer Pedro, que yo sepa, fue el discípulo más distinguido de Jesucristo, eso dicen las crónicas de la antigüedad. Por ello fue el primer Papa y llegó a la Santidad. Pero él también cambió de opinión y por tres veces además. En tres ocasiones negó a Jesús, eso dicen, cuando éste estaba ya condenado a morir en la cruz. ¿Eran mentiras de Pedro? No, seguro que no, simplemente cambios de opinión tal y como yo lo veo. De no ser así no habría llegado a Papa ni, por supuesto a Santo. El mismo santo que tú hoy, ya que tienes el privilegio de llamarte Pedro, celebras. Y en esa celebración deseo de corazón, que ti rostro tan triste y compungido, aunque las malas lenguas que diariamente te atacan en pseudomedios de todo tipo y en manifestaciones ultraderechistas, atribuyan esa tan triste expresión a un profundo maquillaje realizado por alguno o muchos de los asesores estéticos que, según dicen, de nuevo con maledicencia, tienes a tu disposición en Moncloa. También dicen que eso es un atraco a los españoles que pagamos esos lujos con nuestro dinero…., falso de toda falsedad. Tienes derecho a eso y mucho más, no en balde ocupas el puesto que ocupas, aunque no hayas sido elegido por la mayoría de los españoles, como insisten una y otra vez. Pero es que, además, aunque fuese cierto que te pagamos todos esos lujos supuestamente innecesarios, no debemos olvidarnos que gracias a tí los jubilados hemos visto incrementada nuestra pensión, el salario mínimo se ha incrementado, pagamos menos en defensa que el resto de países de la OTAN…, tantas y tantas ventajas que gracias a tí hemos conseguido y que, en mi opinión, nos deben hacer sentir como un país y unas personas privilegiadas en Europa. Ya ves, desciendes del Apóstol, y es por ello que cambias de opinión como él lo hizo. ¿Se puede pedir más?.
De nuevo muchas felicidades Pedro, piensa que no hay mal que cien años dure, por lo que los que te critican desaparecerán y podrás volver a sonreír, con tranquilidad y felicidad. Te lo dice uno que también ha cambiado muchas veces de opinión, lo puedes comprobar en un libro que he escrito titulado Mi otra Memoria Histórica. Lo puedes conseguir en Amazon. Yo con gusto te lo regalaría para que comprobases que todo lo que te he dicho es cierto, pero no tengo tu dirección personal y enviarlo a Moncloa no me parece correcto dada la gran cantidad de asesores y todo tipo de personal que por allí pulula aunque no sepa que hacer.
No quiero molestarte más. Un abrazo en tu onomástica (supongo, de nuevo que sabes lo que es) y muchas felicidades.
Jesús Devesa
2 respuestas a “¡Muchas felicidades Pedro¡”
¿Con quién habla, langosto?
Pues no lo sé, no conozco a ningún langosto.