Si mal no recuerdo Horizontes Lejanos era una película norteamericana de gran impacto con la que había disfrutado mucho al verla en mi adolescencia. No voy a hablar de ella pues los que ronden mi edad deben conocerla sobradamente y a los más jóvenes seguramente no les interesaría. Pero hay una cosa que es cierta, el Horizonte puede ser muy lejano aunque también hay Horizontes muy cercanos. Este es el caso del programa de TV que emite Cuatro TV de lunes a jueves a las 10 menos veinte de la noche. Un Horizonte muy cercano que cada día lo es más. Algo digno de alabar porque en programas como el de ayer, lunes 25 de mayo de 2026, se palpa y vive esa cercanía. Ya lo había dicho hace unos días, pero lo de ayer sobrepasó a lo visto en cualquier otro programa de TV en años. ¿Por qué afirmo que sobrepasó a cualquier otro programa? Pues porque es realmente difícil el estar viendo un programa de debate en el que te sientas como si estuvieras participando desde tu propia casa. Ambiente familiar, espontáneo, en el que muy diferentes periodistas de muy diferentes medios escritos colaboran entre sí, sin problemas de celos o minusvalías, no las hay, para llevarte a un mundo irreal pero que, por desgracia es real. Y antes de finalizar con este apartado es justo señalar que un importante responsable de todo ello es el director Iker Jiménez y su esposa Carmen Porter. De verdad que resulta increíble el apoyo que entre todos los participantes se prestan con un objetivo común: sacar a relucir la verdad.
Pero si hablamos de la verdad, tenemos que caer irremediablemente en el profundo hoyo en el que se encuentra nuestro país, tremendo. Y más tremendo aún cuando digo “nuestro país”, algo que a la vista de lo que ocurre y viene ocurriendo desde hace años es un término incorrecto. En efecto, si el país fuese de todos, es decir si a todos les importase nuestro país ni se habría llegado a la situación actual ni ésta se mantendría ni un minuto más. Cinismo y paradoja, o cinismo sin escrúpulos, eso es lo que hay, nada más. Solo bajo estos conceptos se pueden entender declaraciones de partidos que forman parte del Gobierno, como Sumar (¿No será Restar más bien?) cuando dicen que la corrupción del Gobierno es intolerable, o algo así. ¿Es que no forma parte del Gobierno quien lo dice? ¿Y si no forma parte del Gobierno cómo vive a expensas de éste? Y bien que vive, o viven, además. ¿Y qué decimos de los que no estando en el Gobierno critican y censuran la corrupción pero se oponen a una moción de censura? Pura incongruencia, critico pero apoyo, aunque en realidad sería más lógico el decir “critico pero me apoyo”, ya que si censuro me caigo también. Una auténtica vergüenza, o desvergüenza.
No puedo evitar el recordar la carta que el seis de abril de 2021 le envié al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, carta que introduje en el Portal de Comunicación con los ciudadanos (creo que fue ahí) y que pocos días después se hizo pública sin que sepa por qué ni quién lo hizo o con qué intención. En aquella carta le pedía que por el bien de España y los españoles dimitiese, argumentando una serie de cosas que el tiempo convirtió en realidad, por desgracia. Recibí muchos correos tras aquello, entre ellos (ya lo comente aquí) uno de una periodista que me preguntaba si realmente la había escrito yo, a lo que lógicamente respondí que sí. Años después, cinco ya, sale todo lo que sale, por desgracia, pero también años después nos encontramos con programas valientes (ya cité El Cascabel de Trece TV y ahora también Horizonte), en los que periodistas brillantes van desvelando lo que parece ser una auténtica trama criminal en la que la gran mayoría de los españoles parece que solo jugamos el papel de pagadores de impuestos para que el país se hunda más.
¿Cuándo empezó todo esto?, ¿es real la imagen de un Zapatero alma mater del progreso, alianza de civilizaciones, germinador de “brotes verdes”, descriptor del infinito como infinito? Nunca le creí, menos aún desde que conocí que siendo hijo de un importante magistrado de León había intentado hacer carrera docente en la Facultad de Derecho de esa ciudad, algo que tan solo duró unos meses (¿por falta de conocimientos?, no lo sé). Supuestamente acabó con ETA, ¿de verdad lo hizo? Tuvo la valentía (ignominia más bien) de permanecer sentado ante el paso de la bandera norteamericana en un desfile militar. ¿Por odio a USA? no lo creo, más bien pienso que por hacerse notar al tiempo que dejaba a nuestro país en mal lugar por esa descortesía. Se introdujo en Venezuela para “mediar” por los presos políticos del chavo-madurismo y acabó siendo “el príncipe” de Delcy y quién sabe qué del hermano de ésta. Y todo entre sonrisas, y alzamientos de cejas. Lógico en una persona afable, natural y preocupada por el bien común. Pero ahora sale todo lo que sale, ¿es normal? Prefiero no seguir porque igual soy yo el que está equivocado. Ojalá fuese así, lo reconocería con gusto, pero aún partiendo de la presunción de inocencia de todos y de los citados, creo que no me equivoqué ni me equivoco.
¿Qué hacer? Pues seguir disfrutando de las informaciones que aportan los periodistas valientes y programas de TV valientes y familiares como tantas veces ya he dicho, eso mientras podamos porque ayer parece que cundió el pánico entre quienes estaban viendo Horizonte en la television digital por satélite, ya que en un determinado momento, en plena información clave, parece que Cuatro TV desapareció de Movistar+. ¿Fue intencionado? lo desconozco, pero el resto de canales siguieron funcionando correctamente. Afortunadamente yo pude seguir viendo el programa íntegramente hasta el final ya que en esta ocasión lo seguía por TDT. Si realmente hubo un corte intencionado ante lo que se estaba exponiendo sería una muy mala señal, expresión de una censura a todas luces. Mal vamos, o peor aún vamos, si realmente fue así. Pronto lo sabremos.
Dejémoslo ya, va todo deslavazado, producto de la mezcla del trabajo con reflexiones que no tendrían por qué producirse. Veamos qué dice Horizonte esta noche y estaremos más cerca de la verdad.
Jesús Devesa