Desde hace un tiempo estamos viendo que año tras año, día a día, el país que nosotros vivimos en nuestra juventud y vida adulta se va desmoronando y convirtiendo en una cloaca en la que imperan los insultos, el odio, la corrupción, las mentiras, la malversación, el tráfico de influencias y todo ello lleva al hundimiento colectivo que diariamente se incrementa sin que nadie le ponga remedio.
Se ataca a la Justicia cuando ésta no es favorable al correctamente acusado o imputado; se trata de revertir las sanciones judiciales cuando éstas no son acordes con los intereses de los sancionados, se acusa al inocente y se defiende al culpable, se miente descaradamente a sabiendas de que prevalecerá la mentira…, en fin, nada que no se sepa pero que, por desgracia la opinión pública en su mayoría ignora o hace caso omiso, quizás por agotamiento.
Hemos llegado a un punto en el que los robos, asaltos, ocupaciones de viviendas, asesinatos, violaciones, tráfico de drogas y tantas fechorías que con cada vez mayor frecuencia se cometen han dejado de producir algún impacto en la mayoría de la población. Es difícil ver algo interesante en las televisiones, lo que predomina es el “marujeo”, la nimiedad, el mal gusto. Lo propio ocurre en la prensa adicta o dependiente del “régimen”, ya que la que no lo es se etiqueta de pseudomedio cuando justamente debiera de ser al contrario.
Lo propio ocurre con la cultura, el conocimiento: ¿Cómo se explica si no que en determinados concursos televisivos personajes etiquetados como pertenecientes al “mundo de la cultura” afirmasen que “Despeñaperros se encuentra en la provincia de Pontevedra” o “Vietnam es un país africano”? Estos disparates no ocurrían, desde luego, en nuestros tiempos.
¿Cuál es el sentido de la ley del solo sí es sí? ¿Y la ley Trans? Como médico entiendo a los homosexuales y transexuales, porque sé que es un problema con el que se nace y precisamente por ello habría que ayudar a esa gente ya desde la infancia, algo que no se hace.
¿Y cuál es la lógica de la llamada ley Celáa? Un disparate que facilita la ignorancia, la no adquisición de conocimientos en las edades en las que se deben adquirir. ¿Cuál es la lógica de pasar de curso con asignaturas suspendidas?
Se habla de problemas en la Sanidad y se ignora que la gran mayoría de los médicos trabajan hasta que no pueden más. Faltan médicos, pero todos los años hay un gran número de licenciados en Medicina que no obtienen plaza MIR. ¿Por qué? Si son licenciados en Medicina todos debieran de tener derecho a una formación ulterior, retribuida, aunque el acceso a especialidades estuviese condicionado por la puntuación obtenida. Pero no es así, y como faltan médicos se traen de otras nacionalidades; ¿se conoce su grado de formación y especialización?
En España hubo y hay muy buenos investigadores en los campos experimentales, y hubo, pero ya no hay el dinero necesario para que muchas importantes investigaciones prosperen. Sin embargo, en un terreno tan complejo y necesario como es el de la Oncología, el Centro Nacional destinó millones de euros al Arte. ¿Tiene algún sentido y tuvo alguna repercusión seria? Parece que no demasiado.
Se trata de reducir la jornada laboral a cuatro días por semana…, ¿por?, ¿para? ¿Quién compensa al empresario, que arriesga todo, la consecuente falta de productividad? Demagogia y más demagogia, con el único ánimo de mantener un sueldo, una vivienda y unas prebendas, a costa de los demás.
Según se conoce el número de bajas laborales ascendió el pasado año a más de un millón de trabajadores. ¿Quién controla esto? Conocemos muchos casos de bajas de larga duración, simplemente por depresión que nadie comprueba, o algo tan sencillo como “dolor en un dedo” (8 meses de baja). ¿Por qué se dan esas bajas laborales sin sentido?, ¿por miedo a los sindicatos?
¿Qué economía resiste todo esto?, ¿por qué hay unos tres millones o más de parados que pagamos todos con nuestros impuestos? Si están parados porque no encuentran trabajo pónganlos a arreglar carreteras, vías de ferrocarril, ayuda sanitaria, o lo que sea a cambio del sueldo que perciben por la falta de empleo. Sueldo que, insistimos, pagamos todos con nuestros impuestos.
Y el Gobierno pretende que desaparezcan las Universidades privadas, pero también los Hospitales privados. ¿Por qué? De nuevo, ¿cuál es la lógica de ese proyecto? No una, si no muchas, Universidades privadas imparten un conocimiento superior al de varias Universidades públicas, y lo mismo ocurre con determinados Hospitales y Centros Médicos privados. ¿Por qué provocar su desaparición? Con ello se atenta contra la libertad de elección, al margen del poder adquisitivo. Otro disparate, aunque con sesgo dominante.
Y ¿para qué sirve el Parlamento? En principio parece claro que para verter insultos y más insultos, y aplausos y más aplausos mientras de reojo están fijándose en cómo salen en la TV del Congreso (¿verdad Sr. Patxi López?), pero nada más. Perdón, sí hay algo más. Sirve para que cientos de personajes cobren un sueldo y estén “aforados”, o sea a salvo de atracos judiciales, ¿no?
Pero, si vemos alguna de sus sesiones entenderemos que tal y como funciona el Parlamento no tiene sentido. Por ejemplo, Pregunta al Sr. Ministro de X: “¿Cuál es la razón por la que han pintado de negro lo que antes era blanco?” Respuesta del Sr. Ministro: “Usted Sr. Y tendría que aclarar por qué ha viajado este fin de semana al campo”. Pregunta respondida sin que nadie se haya aclarado, y así un día tras otro. Horas más tarde otro Ministro llena una red social de mensajes insultantes contra el que preguntó. Y así una y otra vez, sea quien sea el que pregunte, sobre todo si es de la llamada derecha-ultraderecha, y sea quien sea el Ministro preguntado, pero sobre todo algunos de ellos y más aún el llamado Presidente. ¿No bastaría con que en lugar de un Parlamento y un grupo de Ministros hubiese un Consejo formado por técnicos expertos en cada una de las misiones de cada ministerio?
Y ¿por qué se diferencia a las Comunidades a la hora de conceder subvenciones o como se les quiera llamar? ¿Cuál es la lógica de que Cataluña reciba un 50% para la dependencia y Andalucía un 30%? Solo hay una explicación, el mantenerse en el poder a cualquier precio, ¿para qué?
Habría mucho de qué hablar, muchísimo más desde luego, pero es ya bien sabido lo que hay.
¿Y por qué no hay un Instituto Nacional de la Vivienda que construya lo que mucha gente no puede construir o pagar para vivir?
Todo lo expuesto solo tiene una intención y es que la gente conozca que hubo un país llamado España que por obra y gracia de lo que se está viviendo está en trance de hundimiento y desaparición. No es ya nuestro país, aquél en el que nacimos, nos criamos, nos educamos y forjamos una España próspera. Para volver a ella solo hay una solución: Dimisión inmediata del Gobierno en pleno, depuración de responsabilidades y nuevas elecciones. Y a partir de ahí que el Gobierno que salga analice en detalle todo lo que aquí se dice y mucho más. No soy político, pero sí persona.
Jesús Devesa