Por desgracia, desde hace unos años, demasiados ya, no hay día en el que una nueva noticia nos lleve a la desolación, a la depresión por la incapacidad de solucionar el caos en el que nos desenvolvemos. No soy político, nunca lo fui, pero la realidad es que lo que se vive actualmente no refleja más que odio, proselitismo, corrupción, hipocresía y cinismo, sobre todo cinismo. Y de todo ello hay múltiples y repetidos ejemplos, día tras día. Por ello es difícil el comenzar a describir el por qué de estos sentimientos, aunque quizás podríamos valorar la llegada de Pedro Sánchez ayer a Colombia. Sonriente, en guayabera para empatizar usando la prenda típica del país, y afirmando que España está a la cabeza del mundo en desarrollo económico, o algo similar. ¿De verdad se lo cree? ¿Es posible decir esto cuando Cáritas afirma que el 30% de los españoles están en riesgo de exclusión?, ¿cuando el precio de los alimentos frescos sube día tras día y los jóvenes no pueden independizarse hasta pasados los treinta años? Yo lo hice a los 22 y como yo muchísimos de mi generación pese a que nacimos en la postguerra inmediata. Ahora es imposible y no acabo de entenderlo; por lo que se lee hay 100.000 ofertas de trabajo pero nadie entra en ellas lo que no deja de ser curioso porque hay unos tres millones de parados, parados que sobreviven gracias a los altos impuestos que pagamos todos. Y se afirma, con certeza, seguro, que el número de empleados es el mayor de la historia, pero lo que no se dice es que una gran parte de ellos son empleados públicos (ochocientos y pico asesores tiene el Presidente, ¿para?…, asesores cinematográficos, asesores de imagen…, solo por poner un ejemplo); y tampoco se dice que gran parte de los que tienen un empleo, no gubernamental, deben realizar dos o tres tipos de trabajo diarios para poder subsistir.
Si todo ello es absolutamente deprimente más aún lo es el que el Presidente se salte todas las normas democráticas y afirme que va a continuar su mandato con o sin Presupuestos y con o sin apoyo del Parlamento. ¿Es esto una democracia o más bien nos vamos asemejando a países como China, Corea del Norte, Nicaragua, Venezuela, étc? Aunque en realidad para lo que sirve el Parlamento da lo mismo que se cuente o no con él. Para muestra clara de lo que digo no hay más que ver una de las llamadas sesiones de control, descontrol más bien, en la que ante una pregunta al presidente o ministros, da igual, se responde sin responder saliéndose por las ramas y atacando al que preguntó. ¿Sirve para algo?, no en mi opinión. Hagamos realidad la dictadura que ya vivimos y por lo menos sabremos en qué lugar estamos.
Pero lo que más me indigna es el cinismo, algo que se repite día tras día, hora tras hora. Se ataca a Mazón, con razón, fue un irresponsable sin sentido en mi opinión, pero se olvidan hechos substanciales que sin duda contribuyeron significativamente a la tragedia de la DANA. Los voy a citar brevemente, para que no se olviden:
- La AEMET anuncia la DANA, pero dice que a las seis de la tarde se desplazará a Cuenca. Cuenca no está al lado de Valencia precisamente.
- Se suspende el Congreso, pero el gobierno decide la toma de RTVE aprovechando la coyuntura y olvidándose de la DANA. Así le va a RTVE, una vergüenza de Televisión pública que distorsiona la realidad de forma unidireccional por sistema, cuando debiera ser la TV de todos los españoles.
- La Confederación Hidrográfica del Júcar se olvida, hace caso omiso, del barranco del Poyo, el que representaba más peligro y al que las obras de control del desborde no se llevan a cabo por orden de la Sra. Ribera, Ministra de Transición Ecológica y algo más, ya que el coste era elevado, al parecer. ¿No lo eran más las vidas, trabajos, inmuebles, etc, perdidos como consecuencia de la no realización de esas obras? Pues parece que no, de hecho la Sra. Ministra no apareció en ningún momento por la zona tras la catástrofe. Era más importante el conseguir el puesto europeo.
- No se declara la Emergencia Nacional, con lo que los afectados se ven obligados a luchar contra el desastre por sí mismos y con la ayuda de la policía y bomberos locales, en las horas críticas. Pero claro, “si quieren ayuda que la pidan”. Como no la pidieron, supongo, no la hubo hasta días más tarde. Curioso porque no recuerdo si poco antes o poco después se produce un gran terremoto en Marruecos y la Ministra de Defensa inmediatamente envía a la UME y ayuda de todo tipo, y así lo declara ufana en TV. Es lo lógico, ayudar a un país “amigo” de forma espontánea, aunque Valencia “si quiere ayuda que la pida”.
- Se publicitan miles de millones de euros para ayuda a la reconstrucción de las zonas afectadas, pero pasa un año y ….¿cuánto ha llegado?, que se lo pregunten a los afectados por el volcán de La Palma.
- El último disparate. A nivel central, no hay apoyos, no hay presupuestos, no hay nada, salvo el novio de Ayuso; sin embargo, anteayer la ministra de Universidades, creo que esa es su función, aunque desconozco qué ha hecho a nivel universitario (no qué estudió, sino qué hizo o hace), afirma con rotundidad que en Valencia hay que celebrar elecciones inmediatas (ella es la candidata creo), no sustituir a Mazón. Me parece muy bien, pero ¿es la situación de España mejor que la de Valencia? Rotundamente no, y aquí de elecciones nada.
Dejemos Valencia, no hablemos de la Corrupción, bastante dice la UCO, los jueces, los “pseudomedios” y pensemos en otras cosas. Por ejemplo, la Sanidad. En España faltan médicos, y se carga contra las listas de espera, la mala praxis, pero no se habla de la carga de trabajo, ni de sueldos, ni de dinero para investigación, como tampoco se piensa en que si faltan médicos ¿por qué no aumentar el número de los que pueden entrar a estudiar la carrera?, ¿por qué no aumentar el número y formación de los profesores?, y algo aún más sencillo ¿por qué hay miles de expedientes de médicos formados en el extranjero pendientes de que se les de el visto bueno para trabajar en nuestro país? Y hablando de Medicina, ¿por qué en un país que va como un cohete no acaba de concederse el dinero que necesitan para sobrevivir los que padecen la maldita ELA?, ¿Y por qué se decide no financiar un fármaco específico contra el cáncer de mama?
Prefiero no seguir porque inevitablemente me retrotraigo a mi adolescencia, tan lejana ya, y eso hace daño ahora.
Jesús Devesa
Una respuesta a “¿En qué país vivimos y a dónde vamos?”
Estoy de acuerdo